|
Carmen
Alvarez tiene 52 años. Es una mujer joven que no ha
tenido demasiada suerte con sus dientes. Las caries la visitaron
pronto, y después de varios empastes y endodoncias
decidió poner tierra de por medio extrayendo buena
parte de sus molares.
Esta decisión ha tenido varias consecuencias a lo largo
de su vida. Carmen se las ha apañado como ha podido
a la hora de comer: ha tenido que renunciar a algunos alimentos
y otros no los ha masticado suficientemente. Estas dificultades
por la ausencia de piezas dentales se han traducido en problemas
de estómago y de la articulación de la mandíbula.
También su imagen ha sufrido: Carmen sonríe
menos que antes.
El
caso de Carmen es hipotético, pero esta situación
describe perfectamente la que atraviesan muchas personas que
deben enfrentarse diariamente a la pérdida de piezas
dentales.
Los
actuales avances en Odondotología ofrecen la opción
de reponer de las piezas dentales perdidas utilizando implantes,
una solución eficaz y definitiva con la que se consigue
una completa rehabilitación oral, tanto estética
como funcional
¿Qué
son los implantes?
Los implantes dentales son pequeñas piezas cilíndricas
que se insertan en los maxilares y realizan la misma función
que las raíces de los dientes naturales. Una vez aplicado,
el odontólogo procede a la rehabilitación, es
decir, coloca sobre el implante una corona similar al diente,
perfectamente adaptada, y que cumple con las funciones masticatorias
y estéticas con normalidad como si se tratara de un
diente natural.
El
doctor Humberto Arias, director de Clínica Odontológica
Integral (COI) afirma que el implante dental es una solución
muy adecuada. "Hoy en día la reposición
de piezas dentales con implantes es segura al cien por cien,
no existe rechazo en este tipo de intervenciones y el resultado
es óptimo", explica el doctor Arias. "En
Clínica Odontológica Integral contamos con un
área de cirugía avanzada en la que ofrecemos
a nuestros pacientes la máxima seguridad durante la
intervención y un seguimiento exhaustivo de la evolución
de su implante".
Para
que el paciente pueda ser implantado debe reunir unas determinadas
condiciones generales de salud, y específica en la
zona que recibe el implante. El área ósea debe
tener el grosor adecuado y estar en perfectas condiciones.
Pero no todos los casos son óptimos y deben ser evaluados
por el odontólogo, ya que se puede haber producido
pérdida de masa ósea. "También para
estas situaciones disponemos de soluciones y técnicas
efectivas. En COI contamos con los últimos avances
en regeneración ósea y de reconstrucción
de encías lo que permite recuperar completamente la
zona para proceder posteriormente a realizar el implante".
"No se trata en ningún caso de una intervención
agresiva. El paciente recupera su actividad normal a las pocas
horas", explica el doctor Arias, "Sólo con
un equipo humano y en unas instalaciones como las de COI es
posible abordar estos tratamientos. Nuestro centro dispone
de un quirófano odontológico y de un equipo
quirúrgico para este tipo de intervenciones que requieren
un complicado manejo". Tras el periodo de tiempo necesario
para completar la regeneración ósea ya se puede
insertar el implante.

El
miedo al dentista.
Si la visita al dentista es para muchas personas causa de
estrés, un procedimiento de este tipo puede provocar
un rechazo mayor. Lo cierto es que ni la regeneración
ósea ni el implante son intervenciones dolorosas. Salvo
alguna molestia durante las 24 horas siguientes, el paciente
sólo tiene que preocuparse de seguir los consejos que
le dará el cirujano. "Además, para las
personas más nerviosas o para quienes la consulta del
dentista suponga un mayor estrés, en Clínica
Odontológica Integral disponemos de sedación
consciente", explica el Dr. Arias, "Se trata de
una técnica anestésica recientemente introducida
en España que provoca un agradable estado de relajación
en el paciente. No se pierde la consciencia en ningún
momento y está especialmente indicada en casos de pacientes
con temores o nerviosismo durante el tratamiento odontológico.
Combinando la sedación consciente con la anestesia
local, desaparece cualquier inconveniente durante la intervención".
La finalidad del procedimiento implantológico es conseguir
una boca sana, perfectamente funcional y con gran calidad
estética gracias a los nuevos materiales desarrollados
para odontología con un aspecto similar al diente natural.
La seguridad del implante y su perfecta adaptación
a la boca son una garantía para volver a sonreír.
D.V.
Consúltenos.

|